M I N I S T E R I O    D E    M I S E R I C O R D I A


 

OBJETIVO

Conocer ¿Qué es el Ministerio de Misericordia?
             
 ¿Cómo se ministra?
                 ¿Quién lo hace?
                  
¿Para quién lo hace?

Elaborar el Plan de trabajo del Ministerio en la iglesia local


INTRODUCCIÓN

“Por Gracia hemos sido salvos, y eso no de nosotros pues es don de Dios” (Efesios 2:8) 

“Dios que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó”, nos ha dado vida por su muerte, ¿Qué mayor ejemplo podré encontrar para definir misericordia? ; sólo éste: Jesucristo.

Y ¿cómo podré pagar ese amor que Él tuvo hacia mí?, La respuesta tal vez sería ¡con mi vida entera!, Aunque no alcanzaría; alguien más pudiera decir ¡con todo lo que tengo!, ¡Pero: si todo es de Él!.

Ciertamente mi vida es suya, y todo lo que pueda poseer es gracias a Él, sin embargo dice la escritura:

Dad de gracia lo que de gracia recibisteis. (Mat.10:8)

Entonces me preguntaré: ¿cómo puedo darle al Señor de lo que he recibido?


¿ QUE ES MISERICORDIA ?

Estoy segura que muchos de nosotros hemos repetido infinidad de veces que nuestro Señor Jesucristo es un Dios de Misericordia, pero ¿qué significa esto?..

Encontramos la siguiente definición:

“Virtud o don que nos mueve a compadecernos de las penas del prójimo, a perdonarle y ayudarle”.

Ahora puede surgir otra pregunta ¿qué no debemos todos los cristianos tener esta virtud? veamos la escritura:

"Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, los cuales después de despojarlo y golpearlo, se fueron dejándolo medio muerto. Por casualidad un sacerdote bajaba por aquel camino, y cuando lo vio, pasó por el otro camino. Del mismo modo, también un levita, cuando llegó al lugar y lo vio pasó por el otro lado del camino. Pero cierto samaritano que iba de viaje, llegó a donde él estaba; y cuando lo vio tuvo compasión". (Lucas 10:30-33)

"Y acercándose, le vendo sus heridas, derramando aceite y vino sobre ellas, y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y lo cuidó" (Lucas 10:34)

¿Cuál de estos demostró ser prójimo de aquel? El que tuvo misericordia de él.

En el pasaje anterior vemos que sólo uno: el samaritano fue poseedor de misericordia, a pesar de que tanto el sacerdote como el levita ministraban en el templo del Señor.

Sabiendo que tenemos un Dios de misericordia, y que la hemos recibido de Él, demos misericordia, de esa misericordia que el Señor nos ha dado.

“El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno, ¿Y que es lo que pide El Señor de ti?, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios. (Miqueas 6:8)


¿ COMO, QUIEN Y PARA QUIEN ?

Desde el principio nuestro Señor  ha tenido cuidado del pobre y necesitado (Salmo 68:5) Pues es defensor de cada uno de ellos; y desde la antigüedad preparó a su pueblo para ser generoso, ¿Cómo?

Con el diezmo, veamos Deuteronomio 14:22

“Diezmarás fielmente todo el producto de tu sementera, lo que rinde tu campo cada año.

Y comerás en la presencia del Señor tu Dios, en el lugar que Él escoja para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, mosto, aceite, vacas: para que aprendas a temer siempre al Señor tu Dios.

Más si el camino fuera tan largo para ti, que seas incapaz de llevar el diezmo por estar lejos el lugar donde el Señor escoja para poner allí su nombre, cuando El Señor tu Dios te haya bendecido. Entonces lo cambiarás por dinero, y atarás el dinero en tu mano e irás al lugar que El Señor tu Dios escoja.

Y podrás gastar el dinero en todo lo que tu corazón apetezca, en vacas, ovejas o  en cualquier otra cosa que tu corazón desee, allí comerás,  en presencia del Señor tu Dios, y te alegrarás tú y tu casa. Tampoco desampararás al levita, porque el no tiene heredad contigo.

Al fin de cada tercer año, sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año y lo depositarás en tus ciudades y vendrá el levita, el forastero, el huérfano y la viuda que habita en tus ciudades y comerán y se saciarán, para que El Señor tu Dios te bendiga en toda obra que tu mano haga.

Actualmente existen en la iglesia prejuicios contra el diezmo, basta con echar un vistazo a la cajita destinada para este. Y ¿Por qué?, bueno, pues se argumenta que era de la ley, y que ahora como ya no estamos en la ley entonces quedó eliminado, realmente no hay fundamento para afirmar eso, aunque algunos toman como texto base Mateo 23:23.

“Ay de vosotros escriba y fariseos, hipócritas, porque diezmáis la menta del eneldo y el comino, y dejáis lo más importante: La justicia, la misericordia y la fe”

¡Ya ve hermano dicen unos!: al Señor lo que le importa es la justicia, la misericordia y la fe. Amén, pero si leemos el texto completo El Señor les dice:

“Estas son las cosas que debíais hacer, sin descuidar aquellas”

Nunca les dijo que estaban haciendo mal al diezmar sino que lo hacían por costumbre o para jactarse de esto pero sin hacer justicia y misericordia al necesitado. Parafraseando el texto: debíais diezmar con justicia, misericordia y fe.

Además que el diezmo fue practicado por Abraham antes de que existiera la Ley en Génesis 14:18-20, y Hebr. 7:1-4. y cabe señalar que no dio sólo el diez por ciento, pues dio todo al Señor.

Otro de los pretextos que se ponen en cuanto  al diezmar es que era sólo cada año. Analizando de nuevo el texto en Deuteronomio, vemos que dice:

“Según El Señor te haya prosperado” ,

¿Qué diremos de eso? Pues... a algunos nos prospera al día, otros cada semana, otros a la quincena, !Creo que ese punto está claro!.Y así lo dice Pablo en 1 Cor.16:1

“Ahora bien en cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también como instruí a las iglesias de Galacia. Que el primer día de la semana, cada uno de vosotros aparte y guarde según haya prosperado.”

Pero, ¿para qué apartar?;  ¿para qué guardar?

En el capítulo 15:7-11 de Deuteronomio dice:

"Si hay un menesteroso contigo, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre, sino que le abrirás libremente tu mano y con generosidad le prestarás lo que le haga falta para cubrir sus necesidades. Con generosidad le darás y no te dolerá el corazón cuando le des, ya que El Señor tu Dios te bendecirá".

En este texto no se nos habla sólo de diezmar sino ser de corazón generoso y siempre que veamos a nuestro hermano en necesidad estar preparados para dar..

Es tan importante esto que significa estar en la verdadera religión. Que según  Santiago.1:27 es amparar a la viuda, al huérfano y al necesitado en sus tribulaciones. Quiere decir, entonces, que no es lo religioso o solemne que pueda ser lo que me hace tener una relación con Dios, sino que haga su voluntad (Miq. 6:8).

Como vemos esto no es cuestión de Ley, sino de agradecimiento y fe; compartiendo con mi hermano necesitado de lo que El Señor me ha prosperado.

Dios nos dice en su palabra que no debemos preocuparon por lo que hemos de comer o vestir, pues Dios sabe de qué tenemos necesidad, (Mat. 6:25). Decir esto es fácil, pero aquel que está pasando por necesidad debe creer en esto de verdad.

Aunque tal vez se pregunte ¿cómo sucederá ?

Pues bien, al Señor que es rico en misericordia le ha placido usar a sus hijos,

“a fin de que en su cuerpo no haya división sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros” (1 Cor. 12:25).

”Pues así como en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos tienen la misma función así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo e individualmente miembros los unos de los otros. Pero teniendo dones diferentes, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos: si el de profecía , úsese en proporción a la fe,; si el de servicio, en servir, o el que enseña en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría... (Rom. 12:4-8).

En (2a.Cor. 8 y 9)  vemos a Pablo exhortando acerca de este ministerio:

“Ahora hermanos , deseamos haceros saber la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia; pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad. Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aún más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos; y esto no como lo habíamos esperado, sino que primeramente se dieron a sí  mismos al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios".

"En consecuencia, rogamos a Tito que como el ya había comenzado antes, así también llevara a cabo esta obra de gracia."

"Más así como vosotros abundáis en todo, en fe, en palabra, en conocimiento, en toda solicitud, y en el amor que hemos inspirado en vosotros; ved también que abundéis en esta obra de gracia."

"No digo esto como un mandamiento, sino para probar, por la solicitud de otros, también la sinceridad de vuestro amor."

Porque si hay buena voluntad, se acepta según lo que se tiene, no según lo que no se tiene. Esto no es para holgura de otros y para aflicción vuestra, sino para que haya igualdad; en el momento actual vuestra abundancia suple la necesidad de ellos, para que también la abundancia de ellos supla vuestra necesidad, de modo que haya igualdad. Como está escrito:

"El que recogió mucho, no tuvo demasiado, y el que recogió poco, no tuvo escasez"

"Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito...Y junto con él hemos enviado al hermano cuya fama en las cosas del evangelio se ha divulgado por todas las iglesias.. en esta obra de gracia, la cual es administrada por nosotros para la gloria del Señor mismo."

"Y que cada uno de cómo propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre...Porque la ministración de este servicio no sólo suple con plenitud lo que falta a los santos, sino que también sobreabunda a través de muchas acciones de gracias a Dios."

"Por la prueba dada por esta ministración, glorificarán  a Dios por vuestra obediencia a vuestra confesión del evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; mientras que también ellos , mediante la oración a vuestro favor, demuestran su anhelo por vosotros debido a la sobreabundante gracia de Dios en vosotros. ¡Gracias a  Dios por su don inefable!"

¡Amén!, gracias al Señor que nos da de sus dones para edificación y cuidado de su iglesia, y como  acabamos de leer todos igualmente importantes, cada uno en su lugar y haciendo su función.

Por ello es importantísimo saber en que lugar nos ha puesto El Señor en su cuerpo, es decir en qué ministerio quiere el Señor que trabaje para su obra.

"¿Quién es pues el mayordomo fiel  y prudente a quien su Señor pondrá sobre sus siervos para que a su tiempo les de sus raciones? (Luc. 12:42)

Si hemos dicho amen a la pregunta anterior, movidos por el Espíritu Santo, y confirmado el don en nosotros; está contestada una de las preguntas iniciales de este estudio: ¿Quién?: ¡Heme aquí Señor! 

A lo largo de la escritura encontramos siervos y siervas del Señor trabajando para Él en este ministerio con amor:

(Neh. 13:14, Luc. 8:1-3, 1 Cor. 16:15-17)

La obra en el Señor no es en vano, y debemos preocuparnos por llevar a cabo esta obra de gracia

(Mateo 25: 34-46)

“....Entonces dirá a los de su izquierda apartaos de mí, malditos, al fuego eterno...porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero, y no me recibisteis; estaba desnudo y no me vestisteis...”Señor ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como forastero, o desnudo...?...En verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, tampoco a mí lo hicisteis. Y estos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna”.

Esta es la única forma de darle a Dios de lo que hemos recibido de Él

“Quién lo hizo a uno de éstos mis pequeñitos a mí lo hizo”.

Esto es tan importante que según el texto anterior depende incluso el recibir “vida o castigo eterno”. Nótese que estamos hablando de obras, es cierto que la palabra de Dios nos dice que no es por obras para que nadie se gloríe, ¿entonces?.

Sí ¡Recibimos salvación gratuitamente! por medio de la fe ,es decir no hicimos nada para merecerla, sin embargo:

"Dios preparó de antemano buenas obras para que anduviéramos en ellas" (Ef.2:8-10)

Además demuestro mi fe:

“¿De qué sirve hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras?¿Acaso puede esa fe salvarle?. Si un hermano o hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario y uno de vosotros le dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no le das con qué, ¿de qué sirve?, Pues la fe sin obras está muerta. (Stg 2:14)

Y lo más importante, seremos juzgados:

"He aqui yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra" (Ap. 22:12).
 

Dios te Bendiga
Rocío Elizabeth Salcido

 

 


 
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